ÚLTIMO MES DE UN MAL AÑO

A casi nadie he oído hablar bien del año 2010. Empezábamos el nuevo siglo estrenado moneda, el euro, y con la misma moneda nos ha pagado diez años después en forma de crisis, de paro y de problemas dentro de muchas familias. La esperanza es lo último que se pierde y la salud hay que anteponerla a todo lo demás, pero si algo deseo fervientemente en adelante es trabajo para los que no tienen la suerte de contar aún con uno o lo han perdido en este periodo de crisis. Tengo buenas sensaciones para el 2011, aunque también he oído a una gran mayoría que va a ser peor que este año diez. Por lo pronto, que se vaya este a tomar por el…, y, luego,  ¡ya veremos!

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