CUMBRE DEL CLIMA EN EMIRATOS ÁRABES PETROLÍFEROS

CUMBRE DEL CLIMA EN EMIRATOS ÁRABES PETROLÍFEROS

He escrito este artículo de un tirón, sin parar, tan convencido como estoy de que nuestro planeta necesita ayuda urgente, y somos precisamente sus moradores los que tenemos que prestarla. Llevar destrucción en el ADN   conduce a costumbres hechas, como contaminar, arrasar y ensuciarlo todo, y tener los mares a rebosar de plásticos y residuos peligrosos multi diversos, que en ocasiones llegan hasta las mismas playas. Así las cosas, los que creemos que el cambio climático es el gran reto, no hay mayor, somos minoría cuestionada. Ni Gobiernos, ni ciudadanía, quieren ser conscientes de lo que nos jugamos. A las malas, aprenderemos (o no).

Hacer una Cumbre del Clima de la ONU en Emiratos Árabes, uno de los grandes productores en el mundo de petróleo, puede generar por igual confianza en la concienciación del problema, lo mismo que desconfianza, porque todo siga igual que hasta ahora, para que cada país mantenga la posición industrial y económica que tiene. No corren precisamente buenos tiempos como para creer en promesas y giros necesarios, porque esta cita árabe cuenta con puntos a tratar, debatir y acordar, pero el problema del clima sigue aún estancado entre los que lo reconocen y los que no, que son tantos e igual de importantes que los primeros.

El nombre del gigantesco encuentro entre 200 países, COP28 (Conferencia de las Partes), no me gusta nada. Distrae del asunto real a tratar: la destrucción del planeta sino dejamos de contaminar como lo hacemos en la actualidad. Para inculcar y extender el mensaje este tiene que ser claro desde el principio. Llamarlo cumbre por el futuro o de la vida. Remarcar que, o cambiamos, o vamos camino a la desaparición. Cualquier cosa mejor que COP, y en Emiratos Árabes, que le ha dado ahora por hacerse con la organización, a base de poder y dinero, de las citas internacionales más relevantes, se trate de un Mundial de Fútbol, Formula 1, golf, o de una cumbre del clima.

En fin, seamos positivos. Mediante esta nueva Cumbre del Clima de la ONU se pretende mantener el “aumento de la temperatura media mundial por debajo de los 2º C por encima de los niveles preindustriales”, y hacer esfuerzos para “limitar el aumento de la temperatura a 1,5º de los niveles preindustriales”. Como se aprecia, de lenguaje claro, nada. Se utilizan términos políticamente correctos: pretender, esforzarse… Tampoco nada de prohibir, derogar, controlar o vigilar, que es lo que realmente necesita la salud de la Tierra.

“Esta Cumbre del Clima de la ONU utiliza términos políticamente correctos, pretender, esforzarse, nada de prohibir, derogar, controlar o vigilar”

La primera COP tuvo lugar en 1995, en Berlin. Han pasado 28 años y las llamadas Partes, la verdad, no han avanzado demasiado. En los años sucesivos las comitivas políticas, científicas y medioambientales aterrizaron en Ginebra, Kioto (la de más resonancia), Buenos Aires, Bonn, La Haya, Marrakech, Nueva Delhi, Milán, de nuevo Buenos Aires, Montreal, Nairobi, Bali, Poznan, Conpenhague, Cancún, Durban, Doha, Varsovia, Lima, Paris (importante avance), Marrakech, Bonn, Katowice, Madrid, Glasgow, Sharm el-Sheij y, en este 2023, Dubai.

Nótese que las cumbres nunca han recalado en Estados Unidos, Rusia, China o Brasil. Los presidentes norteamericano y chino han dado la espalda a la agenda que se debate en Emiratos Árabes. Putin, ya saben dónde está, en guerras e invasiones de países cercanos, de paso que contamina todo aún más con tanto bombardeo bélico. Sin ellos no hay nada que hacer, porque son las grandes potencias industriales y comerciales, y las que más alteran todo lo relacionado con el medio ambiente. Curiosamente, los países más afectados por la crisis climática son los que verdaderamente apoyan esta cita anual de la ONU, aunque su peso internacional pasa totalmente desapercibido, al tratarse de Chad (inundaciones), Somalia (sequias), Siria (sequía y terremotos), Afganistán (sequía e inundaciones), Sudán del Sur (severas inundaciones), República Centroafricana (sin agua potable), Nigeria (inundaciones), Etiopia (sequia crónica) y Bangladesh (el 75% del país está sumergido).

Asumo que es atrevido adelantar cómo terminarán las reuniones de Dubai. El comunicado de prensa hablará de nuevas y fuertes aportaciones económicas por parte de las principales potencias, a lo que se sumará en esta ocasión Emiratos Árabes, para dar así buena imagen diplomática y que lo han organizado ellos, precisamente los grandes productores de petróleo, y principal problema para la progresiva eliminación de los combustibles fósiles, única manera según los científicos de lograr esos 1,5º, sin olvidar el gas y el carbón.

Industria y sus poderosos lobbies y la ciencia volverán a chocar en este COP28. De hecho, es lo que tiene que ser. Los científicos, con toda la razón, piden y reclaman hasta la saciedad que hay que acabar con la dependencia de los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), alcanzar todos al tiempo mayor eficiencia energética, utilizar energías renovables, así como trasportes sostenibles. Por último, todas las construcciones han de ser igualmente sostenibles.

En a la cita de Glasgow de hace dos años (2021) se acordó reducir el uso del carbón, pero se cuidaron muy mucho de hablar de petróleo y gas. Y en esto le llega a finales de este 2023 el turno de Dubai, para tomar medidas con estas dos energías contaminantes. Me entran todas las dudas de que se vaya a sacar algo en claro. ¿Porqué? Pues porque Emiratos representa más del 13,2% de la producción de petróleo de Oriente Medio, con una producción de 3,66 millones de barriles, por día. Sus reservas de petróleo se sitúan en 97.800 millones de barriles, y las de gas en 5,9 billones de metros cúbicos. Y, para acabar con más datos demoledores, hace bien poco que su Consejo Supremo del Petróleo (SPC) anunció nuevos yacimientos y más recursos petroleros, que les supone producir en adelante 22.000 millones más de barriles. ¿Entienden por qué dudo del existo de esta Cop28? Demasiado petróleo aún por quemar y demasiados intereses, a todos los niveles.

“Los científicos, con toda la razón, repiten que hay que acabar con la dependencia de combustibles fósiles y utilizar energías renovables”

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