

Táchenme de ingenuo, merecidamente, pero yo me encuentro entre los que pensaba que, tras la horrorosa pandemia, las cosas iban a ser diferentes. Ni hemos cumplido promesa alguna, ni lo vamos a hacer. No solo el mundo no ha cambiado, sino que somos más cabritos. Metidos en guerras, en trifulcas diarias, como en España, sin concordia alguna y, eso sí, con insolencia y altanería, que es como mejor valoras que no hay buen rollo. Por eso hoy me he propuesto

Cuando se produce un trágico accidente de tráfico por conducción temeraria, que desemboca en la muerte de una persona, no digamos si es muy joven, es más la indignación de la calle que lo que pueda esperarse de la justicia que está por venir. El Código Penal en España se desinfla cada vez más para muchos delitos, y la tendencia no es endurecer nada en supuestos en que habría que pararse, como es la agresividad al volante, que acaba con

Pedir disculpas en este país no forma parte del funcionar de quienes llevan el timón. La soberbia está demasiado presente en decisiones, bastante alejadas del sentir real de la ciudadanía. Desde Cataluña, a permitir impunidad en delitos, o anhelar mayor control sobre los jueces. El soslayado pueblo convive atónito ante el enfrentamiento de poderes y altas instituciones recogidas en la Constitución. Se habla de una democracia secuestrada, y quienes tan irresponsablemente lo dicen nada tienen en cuenta a los españoles

La crispación ha regresado a España. Se aprecia en todo lo que ves, lees y escuchas. Somos únicos en crearnos problemas, cuando tenemos como principal reto que el Gobierno logre que los fondos europeos lleguen, de verdad, a todos los sectores productivos del país. Pues no. Antes hay que rebajar los delitos de sedición y malversación, y crear un gravísimo problema con el Tribunal Constitucional, para su inmediata renovación. Muchos parecen haberse saltado la clase donde se explicaban cuáles son

Los activistas del clima hacen más ruido y aparecen más, últimamente, en los medios, que propaganda se ha dado de la última Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Me ha faltado decir que la denominada COP 27, no ha servido para nada. Aunque, ¡no, esperen!, para una cosa sí. Se ha dado un espectáculo vergonzoso del uso, por parte de las delegaciones, de aviones, yates y lujosos coches. En un ambiente creado para hablar de sostenibilidad y menos

El martes, 22 de noviembre de 2022, fue el día que murió Pablo Milanés. Subí a Facebook su foto, con una concisa frase: “Gracias por tanto que nos has dado”. Como en este siglo no ocurre nada bueno, hemos tenido que asumir también la fatal noticia del adiós de un trovador único, quizás el último. En un momento en que se nos va la cabeza por todo, aunque no lo reconocemos y seguimos viviendo de espaldas a los problemas, a

Hay días en que me despierto y no reconozco a mí país. Depende mucho de que pise la calle o me quede en casa viendo televisión, y cómo distorsiona esta la vida, con la riada incesante de anuncios sobre fondos europeos, y lo mucho que se va a hacer con ellos. Saco una conclusión. Hay dos realidades, la que es, y la que nos quieren hacer creer. Por eso no es justo echar la culpa siempre a los mismos, cuando