
Ucrania es una república soberana, situada en Europa Oriental. Cuenta con una superficie de 603.628 km² y una población de 41 millones, 10 de ellos expulsados de su país. La capital es Kiev, idioma, el ucraniano, y el cristianismo ortodoxo, la religión. Por si les falla la memoria, hace dos años fueron invadidos por Rusia, al mando del tirano Putin. Cuando un conflicto bélico dura tanto, y más en suelo europeo, puede ser por dos razones. O bien porque no interesa a

España no hace otra cosa últimamente que ponerle deberes a la Unión Europea, a través de denuncias que se interponen en sus instituciones, de conflictos que no son solucionados donde debieran, aquí. Este es el caso del problema okupa, que lleva a diferentes interpretaciones. Se dice por una parte que hay que darle solución jurídica, y de otra se aprecia condescendencia, aunque los españoles ya lo ven como todo un problema social. Y no es para menos. A diario se

Hay nuevos conceptos surgidos dentro de la producción agrícola y ganadera como sostenibilidad y “medioambientalismo”, que chocan con otros clásicos como rentabilidad y futuro o abandono de las explotaciones. En Europa, el campo se ha levantado. Como quiera que las ciudades, a bien poco le dan importancia, y tampoco alteran los tractores ocupando sus calles, el problema irá a más. No puede haber mejor escenario de prueba, y a la vuelta de la esquina, que las elecciones europeas. Veremos lo

Parece que empezamos a salir del estado de shock en el que nos dejó el Covid, y que ha sido aprovechado especialmente por Gobiernos y multinacionales para implantar, sin consultar antes a los ciudadanos, nuevos modelos económicos, como resulta de todo lo relacionado con la era digital y ahora la Inteligencia Artificial. No hace falta que nadie nos lo diga, que no lo hacen, porque ya lo padecemos: son modelos excluyentes y que discriminan (mayores). Algo empieza a moverse para