

Caos, escasa información, mejor saber que imaginar, los ya ausentes formaban parte de una sociedad polarizada y resquebrajada, conocer la verdad, luchar para que nunca haya trenes parecidos. Todo esto se escuchó, en boca de una portavoz de las familias, en el funeral que se celebró en un pabellón polideportivo, abarrotado de ciudadanos que quisieron arropar en este doloroso momento a los afectados por el gravísimo accidente ferroviario de Adamuz. Estos sentimientos de los damnificados no han hecho otra cosa