

Llámame presidente
No somos del todo precisos cuando los adultos criticamos la mala educación de los jóvenes. Hablo de saber comportarse en sociedad, y de señalar con el dedo a un mal sistema educativo que asumimos, olvidando el papel fundamental de las familias a la hora de transmitir modales. En todo lo que sucede a nuestro alrededor, bueno o malo, el componente educativo es esencial. Dentro de la maltrecha Europa, el presidente francés, Emmanuel Macrón, que no “Manu”, acaba de dar