LA FOTO DEL NIÑO RESCATADO DE UN BOMBARDEO EN DAMASCO

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La distancia por carretera entre Madrid y Damasco es de 5.105 kilómetros. La duración estimada de este viaje es de 2 días y 1 hora. Damasco es la capital de Siria, un país sin democracia que sufre una guerra civil. Como siempre, el conflicto se ceba especialmente con niños y ancianos. 6.500 de los primeros han muerto, pero es un decir porque la ONU ha dejado de contar los cadáveres. De hecho, si sabemos las masacres humanas que se perpetran en Siria a esta hora es por los corresponsales que se juegan el tipo y por las fotografías como la que presento hoy. Lo he intentado, pero no he llegado a saber el nombre de este chico, rescatado milagrosamente con vida, al igual que otros pequeños que fueron sacados de un edifico bombardeado en el barrio de Duma, en Damasco. Ante la imagen, ¿no hay palabras, verdad?

Decía antes que los de Naciones Unidas han parado en la puesta al día del recuento de sirios masacrados. Esto tampoco tiene más explicaciones, salvo dejar patente de nuevo que no se sabe para qué sirve en este nuevo siglo el viejo organismo que agrupa a países, más desunidos que otra cosa. Se permiten guerras, se mira para otro lado con la venta masiva de armas a dictadores, y los envíos humanitarios de alimentos, agua y medicinas siguen cayendo en las mismas manos de siempre, a saber, los que fusilan a su propio pueblo. Con Siria, se espera, y sus ciudadanos son los que pierden la vida, se ven mutilados, huyen y, por supuesto, lo pierden todo de un día para otro. A lo que esperan las grandes potencias es a repartirse los recursos cuando aquel país sea literalmente un desierto de muertos abandonados en cada cuneta o edifico aplastado por las bombas del régimen. Ya pasó antes con la antigua Yugoslavia, de Irak mejor ni hablar, y lo de Afganistán es punto y aparte, ahora que se negocia intensamente con los talibanes. En vez de este pequeño, daría igual que la foto que ilustra esta reflexión fuera de un hombre, una mujer o un anciano. El mundo sigue con sus particulares holocaustos.

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