EL PALO DE ALONSO Y FERRARI

El bolido amarillo (el color crea yuyu entre algunos deportistas) de un tal Petrov se interpuso fatalmente para que Fernando Alonso se proclamara en Abu Dabi Campeón del Mundo de Fórmula 1. Lo cierto es que Ferrari hizo una mala carrera para lo que se jugaba. Quedar segundo cuando estás a punto de alcanzar el cielo es un palo. Al menos es lo que sentimos los aficionados, impotentes, al ver la conclusión de la carrera en su vuelta 55, y nada. ¡Otra vez será!, es lo que siempre se dice en estos casos, sin consolar a nadie, porque este palo escuece y de qué manera.

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