Cerrado por «typical spanish»

Los toros, el vermú,  hacer la ronda de vinos y tapas, comer a las tres de la tarde y cenar pasadas las diez de la noche, son algunas costumbres muy  españolas que en resto de Europa son reconocidas como typical spanish. Estas y otras tantas costumbres más forman parte de la Marca España, como la que añado de cerrar la mayoría de empresas (las que pueden), a cal y canto, durante el mes de agosto, dejando los pedidos doblemente colgados de sus estanterías y a los clientes que no lo reciben pero sí los han pagado de antemano..

En agosto y mediante pedido, hay muchas cosas que no te puedes plantear comprar aquí. En julio y septiembre, sí, pero en agosto no. No te puedes comprar por ejemplo cualquier tipo de vehículo de un color o características que elijas, porque seguramente te digan que tienes que esperar a que la fábrica reabra en septiembre. Con las administraciones y los funcionarios nos metemos mucho, pero, en agosto, ahí están. Hacienda no cierra en agosto. La Dirección General de Tráfico, la Guardia Civil o la Policía Nacional, tampoco. Sus funcionarios están al pie del cañón, haciendo lo mismo durante todos los meses del año. No se comprende pues que cada agosto ocurra lo mismo en este país porque muchas, variadas e importantes empresas, cuelgan el cartel de cerrado por vacaciones durante todo el mes.

Al locuaz presidente de la patronal empresarial española nada se le oye decir al respecto. El anterior en su puesto hablaba mucho de la productividad ajena, y está en la cárcel purgando todo lo evadido de sus antiguas empresas, con miles de trabajadores despedidos a sus espaldas. No es que quiera meterme con ellos gratuitamente, como acostumbra a ser su caso con los trabajadores normales y corrientes de este país. Pero me molesta el doble rasero a la hora de hablar de la productividad en España, y durante el mes de agosto no poder hacer mucho más que vacacionar. Si tienes programado algo más sesudo, ¡espera sentado! Toca tener paciencia si quieres algo de empresas del sector del automóvil, de muebles, de cocinas, de sillas o de taburetes. Da igual que da lo mismo el producto o la pieza concreta necesitada, porque estarán out. Con empresas fuera de juego, toca esperar a que reabran sus puertas, y bajen del estante lo que les has comprado hace ya más de un mes, antes de que tomaran vacaciones en agosto. Es impresentable y, desde luego, habla muy mal de un país en crisis que quiere sacar la cabeza.

 

 

 

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