
Uno sabe que es imposible regresar a los magníficos años 80 y 90, donde tanto y bueno se hizo en todo el mundo, ya que reinaba algo llamado consenso. Hoy no ocurre. No existe aquella unidad de ideas, en política, economía o sociedad. Este siglo XXI está resultando, por ahora, un auténtico bluf. Me mandan al wasap un vídeo que invita a brindar por la generación de los 80. Una generación única, asegura. Una generación, elegante, zanja. Es para creerlo

A los que insultan en Internet les llaman trolls, pero lo cierto es que, por esta regla de tres, los trolls caminan por todas partes. Creo que, en la vida, hay que distinguir entre el troll tonto y el troll malo y dañino, que llega incluso a desear la muerte ajena. En alguna ocasión he escrito que, pedir perdón después, es abusar de la comprensión de los demás, hartos del todo de lo que nos rodea y de una crisis

Un joven amigo me cuenta que hace unos días la inmigración fue cuestión de debate en su instituto, A él también le preguntaron a cerca de lo que pensaba del salto de la verja en Ceuta. Contestó que lamenta la situación de toda esta gente, pero que España está en crisis y no puede acoger a más personas de otros países. Preconcibe que yo no soy tan rotundo y me interroga sobre lo que opino al respecto. “Mi joven amigo”,

Está montado así: la economía alegre es tener trabajo. Tener trabajo es ganar dinero. Y ganar dinero es pagar tu subsistencia y la de los que te rodean (hijos). Cuando alguien inicia su vida laboral, con el primer empleo, la sensación es increíble. Me da que muchos de los que han superado en el tiempo estas expectativas, ya no viven en la realidad de la calle, y se nota mucho cuando hablan por la radio o la televisión. Un país

Creo que los españoles nos mostramos fríos e impasivos ante el cumplimiento de sentencias de cárcel para personajes de la nobleza, las finanzas, el fútbol o el mundo rosa. Las promesas de una regeneración ética, moral, de valores y comportamientos dentro del capitalismo se las ha llevado el viento, y no se ha hecho nada, ni se hará. Madoff, aquel lobo de Wall Street que desplumó a tantas gallinas, es el único que pasará el resto de sus días en

Las dictaduras y falsas democracias regidas por generales y presidenciables eternos, tienen el enemigo más temido en las declaraciones que contradicen sus corruptas decisiones. Con la crisis, los ciudadanos somos más tocapelotas, léase paro, los lunes al sol de los jóvenes, lo que cuesta la luz y el gas o todo, todito, todo, más caro. O lo de Kiev: un aviso de la nueva guerra fría nacida por el gran abismo que separa la riqueza de la necesidad. Unos gobiernos caen

El peloteo, tan local por doble motivo, es el intercambio de pases de pelota y la adulación que se hace con el fin de obtener un beneficio en el trato. Como lo hago con naturalidad y creencia (¡qué guapa estás!, ¡felicidades por el premio que has recibido!), me molesta ser definido como adulador o que piropeo sin haber un por qué determinado. No me veo rarito ni menos diferente, pero el caso es que esté país nuestro es las dos